El Método
Proyecto Alaska trabaja con un método simple y riguroso.
Observar, congelar, exponer.El punto de partida no es una historia, sino una situación.
Un gesto cotidiano, una forma de hablar, una conducta reconocible.
Algo que suele pasar rápido y sin atención.El dispositivo escénico detiene ese momento y lo coloca bajo una luz precisa.
El humor no aparece como remate, sino como consecuencia de la observación.No hay personajes psicológicos ni relatos cerrados.
Hay figuras en acción, comportamientos en fricción y escenas que se sostienen por tensión, no por explicación.El método incluye al público.
Su cercanía, su reacción y su incomodidad forman parte del experimento.Nada se fija de una vez y para siempre.
El material se prueba en vivo, se ajusta, muta o desaparece.
El método permanece. El resultado no.