Archivo Vivo no es una retrospectiva.
Es un conjunto de materiales que siguen en uso.
Textos, escenas, personajes y formatos desarrollados a lo largo de los años reaparecen, se transforman o se reescriben según el contexto.
En Proyecto Alaska, una escena no queda fija por haber funcionado una vez.
Se prueba, se ajusta, se descarta o vuelve deformada.
Los personajes no pertenecen a una obra cerrada, sino a un sistema.
Pueden migrar de un formato a otro, cambiar de intérprete o reaparecer años después bajo otra forma.
El archivo no ordena por éxito ni por cronología, sino por potencia escénica.
Lo que sigue vivo es lo que todavía puede generar fricción, risa o reconocimiento.
Este archivo se actualiza.
No para conservar el pasado, sino para seguir produciendo presente.